- La naviera española forma parte de esta asociación internacional, que engloba a más de 280 empresas de transporte marítimo por ferry
- Las compañías marítimas solicitan que no se aumente al 100% la aplicación prevista para 2026 mientras no haya una normativa clara sobre la distribución de los fondos recaudados y el transporte por carretera siga exento de un mecanismo paralelo
FERRYBALEAR, Nota de Prensa, Baleària
La naviera Baleària ha pedido que se detenga inmediatamente la introducción gradual del régimen de comercio de derechos de emisión (ETS) de la UE para el sector marítimo. La petición se ha realizado a través de Interferry, la asociación internacional del sector del transporte marítimo por ferry, a la que pertenece Baleària. La solicitud de las navieras se produce tras la reciente decisión de seguir eximiendo al transporte por carretera de un mecanismo paralelo al ETS y la falta de una normativa clara sobre la distribución de los fondos recaudados.
Interferry insta a detener inmediatamente la aplicación del ETS de la UE al sector de los ferries, que se mantenga la obligación de entrega de derechos de emisión congelada en el 70% previsto para 2025, y que no aumente al 100% previsto para 2026.
Baleària considera que esta medida debe mantenerse vigente hasta que se produzca la inclusión obligatoria del transporte por carretera en el ETS y hasta que se desarrolle un modelo equitativo de redistribución de los fondos recaudados, con asignación específica a la descarbonización del transporte marítimo.
Los servicios de transporte por ferry son de vital importancia para Europa, ya que más de la mitad del tonelaje bruto mundial de buques de transporte de pasajeros y carga rodada opera en aguas europeas, con un transporte anual de 400 millones de pasajeros y 200 millones de vehículos y unidades de carga dentro de la UE, lo que supone un alivio importante para la red de transporte por carretera. Por cada euro de aumento de la tarifa en el transporte por ferry, se corre el riesgo de que los volúmenes de carga vuelvan a las ya congestionadas carreteras europeas.
Interferry aceptó el ETS de la UE sobre la base de la clara expectativa de que el transporte por carretera se incluiría en breve; sin embargo, el Consejo de la UE decidió recientemente aplazar dicha inclusión, lo que ha suscitado una gran preocupación en el sector del transporte marítimo de corta distancia sobre las razones por las que el transporte por carretera recibe este trato preferente.
Además, en octubre de 2025, la Organización Marítima Internacional (OMI) pospuso la adopción de un mecanismo global de fijación de precios de los gases de efecto invernadero (GEI) durante al menos 12 meses, un marco que estaba destinado a sustituir al ETS de la UE y que habría establecido pautas claras respecto al uso de los fondos recaudados. Por su parte, los miembros de Interferry que operan desde y hacia puertos de la UE están sujetos a impuestos por sus emisiones de CO2 sin que exista una disposición clara sobre cómo se reinvierte el dinero para mitigar las emisiones de gases de efecto invernadero, y sin certeza sobre cuándo entrará en vigor una normativa global de la OMI, si es que llega a hacerlo.
Interferry es una asociación profesional del sector del transporte marítimo por ferry muy respetada en todo el mundo, con capacidad consultiva en la Organización Marítima Internacional y una influencia similar en la Unión Europea, así como en muchas otras autoridades marítimas. Con más de 280 empresas afiliadas y con representación en más de 40 países, sus objetivos principales son representar al sector del transporte por ferry en cuestiones normativas y políticas, incluidas la seguridad y la sostenibilidad; hablar en nombre del sector mundial del transporte por ferry, que transporta más de 4.000 millones de pasajeros y 370 millones de vehículos al año; y facilitar la creación de redes, así como la comunicación entre sus miembros.

Lo que tendrían que pedir es que manden la ETS a tomar vientos. Es una fantasía.
La cosa consiste en que a los barcos que entran en puertos europeos les crujen a tasas «por contaminar». En el puerto de enfrente (Tanger) no.
Después les dan ayudas, independientemente de bandera para que monten cosas para no contaminar. Sólo para poner una etiqueta al barco. Después lo usaran o no.
¿No puede ser todo más simple?
Ayudas a barcos de bandera española, incluyendo una partida para no contaminar.
Y a partir de ahí que se vaya renovando la flota española.